NO CIERRES TU OÍDO A LA VOZ DE DIOS

NO CIERRES TU OÍDO A LA VOZ DE DIOS

Cuando por no obedecer a Dios, las cosas salen mal, muchos preguntan: “¿Por que permite el Señor que yo pase por esto?”.

Pero las consecuencias que terminas enfrentando cuando desobedeces a Dios, son precisamente las que Él quiso evitarte que pasaras, y tu desobedeciste. Así que la culpa de lo que puedas estar enfrentando no la  tiene Dios, si no las malas decisiones que tomaste, basadas en sentimientos y emociones, negándote a ser sensible a la dirección que te dió el Señor.

Por tanto, si quieres que te vaya bien en lo que haces déjate guiar, pero no por lo que tu quieres hacer, sino por lo que el Señor te ha dicho que hagas. Jamás pongas tus emociones y deseos por encima de la voluntad del Señor para tu vida.

Si Dios te dijo que esa relación de noviazgo no es la que quiere para ti, ¿Por que insistes en cerrar tus oídos?; si te dijo que ese negocio que te has propuesto emprender no es el correcto, ¿Por que no le obedeces?; si ya el Señor te ha dicho cuales son las cosas que debes de cambiar, ¿Por que no lo escuchas?; si Dios te ha dado instrucciones precisas de lo que debes hacer en cuanto a un determinado asunto, ¿Por que no decides obedecerlo? cuando haces lo contrario a lo que el Señor te dice que hagas, por mas que te afanes, no serás prosperado y aunque al principio parezca perfecto, el final será desastroso.

Así que Moisés le dijo al pueblo: «Asegúrense de obedecer todos los mandatos del Señor su Dios y de seguir sus instrucciones al pie de la letra. Manténganse en el camino que el Señor su Dios les ordenó que siguieran. Entonces tendrán una vida larga y les irá bien en la tierra donde están a punto de entrar y que van a poseer”. Deuteronomio 5:32-33 (NTV).

Reflexión 227 del libro Indetenibles en su nueva edición.