NO DEJES LAS COSAS A MEDIAS

En esta mitad de semana, quiero decirte que más importante que la manera en que empiezas un determinado asunto, es la forma cómo lo terminas. Aunque te debilites en el camino y no sientas el entusiasmo que sentías al principio, no desistas y ármate de valentía, porque aunque no sea fácil, te aseguro que será mucho más difícil considerar al final, lo que hubieras podido adquirir si no te hubieras rendido.

Uno de los ejemplos bíblicos más poderosos que tenemos acerca de esto, es del apóstol Pablo quién refiriéndose a la autenticidad de su ministerio dijo en una ocasión:

De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.  Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;  y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. 2 Corintios 11:24-28 (RVR 1960). 

Pero a pesar de todo esto, es a este mismo Pablo que al concluir su apostolado, con toda propiedad escuchamos decir:

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 2 Timoteo 4:7-8. 

Tomado del libro Te desafío a crecer,  autora Yesenia Then.

Share:
Copyright © 2018 All Rights Reserved by Yesenia Then. WebMaster: Omar Medina
WhatsApp chat